¿Cómo inventar palabras?

Teclado

Ayer vi un video que me ha hecho reflexionar (es decir, más de lo habitual) sobre las palabras. De acuerdo con ese video de Michael Stevens, casi en cualquier texto y en todos los idiomas: la segunda palabra más usada se utiliza la mitad de veces que la más utilizada, la tercera 1/3 de veces respecto de la más frecuente y así sucesivamente[1] (fenómeno conocido como ley de Zipf). Por ello, el 18% de las palabras más usadas aparece un 80% de ocasiones [2]; una distribución que no ocurre únicamente en el lenguaje, sino en una gran cantidad de situaciones y circunstancias. [3]

Una distribución según la ley de Zipf (/ˈzɪf/) es una distribución probabilística discreta [4] que pretendió explicar, para el caso del lenguaje, el lingüista estadounidense George Kingsley Zipf (de ahí el nombre) en su libro “El comportamiento humano y la ley del mínimo esfuerzo”. Aquí es debido puntualizar que la ley de Zipf es más compleja que como se menciona aquí.

Siguiendo la reflexión del video, por otra parte, puede fabricarse una mayor cantidad de palabras largas que cortas. Entre más letras se utilizan, hay más opciones para formar una nueva palabra.

En español hay 27 letras:

1a, 2b, 3c, 4. d, 5. e, 6. f, 7. g, 8. h, 9. i, 10. j, 11. k, 12. l, 13. m, 14. n, 15. ñ, 16. o, 17. p, 18. q, 19. r, 20. s, 21. t, 22. u, 23. v, 24. w, 25. x, 26. y, 27. z.

Así que, podría haber veintisiete palabras de una sola letra pero 27×27  palabras de dos letras y 27x27x27 (27³) palabras de tres letras. Aún así, las palabras cortas son más frecuentes que las largas, ¿por qué? Una posible explicación puede ser una tendencia natural a buscar el menor esfuerzo (como postuló Zipf), pero otra posibilidad (especialmente para el caso del lenguaje) podría ser, como menciona Michael Stevens en el video, simplemente por azar (postulado de Benoît Mandelbrot). ¿El lenguaje (en general) ha sido inventado asignando combinaciones de sonidos y letras a sus significados al azar, o es fruto del esfuerzo —hasta cierto punto— consiente por parte de hablantes y oyentes y escritores y lectores por encontrar un sistema que implique el menor esfuerzo posible para todos? Tal vez sea un poco de las dos y quizás nunca lo sepamos.

Algo de diversión

¿Que tanto se utiliza la palabra «ventisca»? Según lexicoon, aparece en el lugar número 23.533 de los términos más usados y se emplea principalmente en España y Perú (tiene sentido). Mientras que «palabra» se utiliza mucho más frecuentemente y ocupa el lugar 767. La palabra «de», desde luego, se ocupa con aún mayor frecuencia: ocupa el 8° lugar en la lista confeccionada por lexicoon.

En la literatura

El tema de la construcción y de la cantidad de palabras y letras en el lenguaje no sólo es objeto de estudios académicos, también ha sido una fuente de inspiración para la literatura. Una muestra: el cuento La Biblioteca de Babel de Jorge Luis Borges.

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La Tierra tiembla de frío

A veces la Tierra tiembla de frío, debe ser difícil vivir tan sola. Muy lejos están todos sus vecinos y apenas un poquito se acercan. Además está todo ese vacío, sin aire y totalmente negro; y aún si se ven las estrellas la Luna está también lejos, aunque ande más cerca.

Bueno, aquí por lo menos estamos nosotros. Viéndolo así… sola, sola… la Tierra no navega tan sola. Con todo y eso… seguro, seguro,… que a veces la Tierra tiembla de frío.

Nosotros en la Tierra

Sueño de ayer

El sueño de ayer se aproxima y se repliega, y me mantiene anhelante. Un sueño de pocas vertientes intensas y vívidas; podría haber sido una vida en un instante. En ese mundo que me pertenece ¿cuánto dura el tiempoEse tiempo es solamente el segmento de una noche, que paradójicamente es  capaz de representar y evocar largas o cortísimas historias que podrían valer, cada una, por toda una vida… o no ser recordadas jamás.

Ese sueño de anoche fue especial: un momento eterno y uno de esos sucesos singulares y extraordinarios que, aunque sea sólo el deseo momentáneo de ese intervalo finísimo, deseas vivir genuinamente. Para mí fue como un día entero —bastante pleno— lleno de emoción, diversión, anhelos, determinación, conversaciones, risas, paz, alegría, actos alocados, etcétera.

Si tan sólo conocer a las personas de los sueños fuera posible en la realidad… Sin embargo la ilusión onírica puede ser tan clara como el alba y tan dulce como una noche en compañía. Y ese simple lapso de realística irrealidad, aunque no sea más que un hito evanescente, puede ser tan significativo que nos impulse incluso a plasmar las emociones y pensamientos que provoca en el corazón, convirtiéndolo en un suceso perdurable. Emociones y pensamientos que podrían acompañarnos toda la vida, aunque sean el residuo de un instante imaginario.

El tiempo pasa

 

Se ‘queda en el tintero’:

  1. La descripción de mi sueño. 😉 Quería escribirla a continuación, pero tardé más en el preámbulo de lo que tenía planeado y ya estoy cansado, pues mientras escribo esto ya son casi las dos de la mañana.
  2. Más fotografías (aunque abajo dejaré una más).
  3. Un relato sobre alguno de los muy curiosos y divertidos sueños de mi hermano (de quien, por cierto, hoy es su cumpleaños). Los invito a darse también una vuelta por su blog: El Acueducto Romano.

Agua y cristal